Será que ya era hora, de que la pena me viniera a buscar...
Será que ya hacía tiempo que no sufria tanto, y ya me tocaba...
Porque quizás yo lo rompí todo, pudiera ser.
Podrían ser tantas cosas, que pudieran haber sido y no han sido.
Será que tuvo que ser, que cuando mejor estaba peor me fue.
Podría ser que tú no fueras para mi, y el destino me la jugó.
Pero me pregunto ahora: ¿porqué ahí y en ese momento????
Fue el destino, estoy segura, fue mi maldita suerte.
Supongo que no eras para mi, y ya está. Aunque cuánto tiempo pensándote...
Cuánto y más he pasado luchando por lo que yo misma veía que no,
que se me resbalaba como un puñetero pez, tan así es....
Días llevo ya llorando con lágrimas asquerosas y amargas,
pero ya creo que me acostumbro y me acostumbraré.
Prefiero quizás no tenerte nada, para así no tener que luchar por amarrarte,
porque tanto jugar con mis manos para que no te fueras era aún peor.
Ahora ya no eres como un pez, porque no eres nada,
y al no tener que agarrarte no te me escurres, y así me siento menos cansada.
Así que no vuelvas más, dejate ir.
No vengas a comer a mi pecera, aquí el agua se quiere renovar y volver a respirar.
No vengas a pedir nada, sólo marchate de una vez.
Aquí no vuelvas a nadar, aquí no vengas, que no te quiero dar nada ya más...
No hay comentarios:
Publicar un comentario