
Hubo una vez una niña rubia que conquistó a otra niña, algo más pequeña de edad, aún siendo "mayores de edad" las dos eran niñas.
Eran niñas porque seguían teniendo ilusión por las cosas, por las personas, con todo, como en los tiempos cuando jugaban con las muñecas...
Sin conocerse casi, ellas dos tenían EMPATÍA, tenían mucho en común, y se sentían agusto contando la una a la otra lo mal que las trataba la puta vida. Y ellas se entendían, ellas se apoyaban la una en la otra, ellas eran felices contándose sus problemas y riéndose de todo.
Se contaban sus problemitas, se querían mucho sin conocerse casi aún, pero eso era suficiente para hacerlas a las dos un poco más feliz, el sentir que la "una se apoyaba en la otra", y así mutuamente...
Y es que hay amistades y sentimientos que no entienden del tiempo, ni entienden de distancia. Hay personitas con las que simplemente (que no es nada simple...), tienes química... Personas a las que te gustaría dar un abrazo muy grande porque sí, porque lo sientes de verdad. Porque se supone que han nacido para que tú las quieras mucho y las des muchos mimitos...
Por eso dedico esto hoy a mi amiga FRIDA....
Porque desde el primer día noté que con ella había algo más, porque sentí que era una de las personitas que yo quiero que me acompañen en el "viaje de la vida". Y porque no tengo más qué decir ni que explicar, soy libre de ELEGIR con quien quiero compartir mis cosas, y YO TE ELIGO A TI, ANNNNNN, mi niña!!!!!



