Las cosas empiezan de la manera más tonta, sin buscarlas. Y las cosas terminan también de la manera más tonta, buscándolas o haciendóse la tonta. O quizás nunca terminen, no lo sé bien....
Se puede llamar "cosas" a muchas cosas. Y hay algunas que jamás terminan, porque ¿sabes? Soy de las que piensa que cuando un amor es REAL jamás termina. Lo pintes como lo pintes, lo adornes como lo adornes.... Cuando se encuentra ESO es imposible que acabe. Por mucho que pasen "cosas", por mucho tiempo que pase. Cuando se ha tenido ESO ESPECIAL jamás se va, y vendrán historias, y vendrán capítulos, vendrá lo que tenga que venir. Pero lo que estuvo y existió realmente no puede irse, es imposible que se vaya.
A veces queremos mucho a alguien pero nos es imposible compartir con él una normalidad que incluso quizás ni siquiera queremos. Por diferencias de carácter, o precisamente porque somos iguales. Eso creo que me pasa contigo. Pudiera ser que somos tan parecidos que ni tú lo soportas ni yo ya lo soporto.
Y está claro: para esto hace falta madurez emocional. De eso no sabes nada, ni te paras a pensar un poco, es mejor y más fácil actuar como un niño y coger la tangente....Eso sí, cogerla y no tirar para adelante, siempre volver, siempre volver, porque en el fondo eres tú el que menos quieres marcharte.
Lo que realmente siento es impotencia, de no poder ayudarte a ser generoso en sentimientos. Sé que te cuesta dar, sé además porqué te pasa, y te he intentado ayudar siempre, pero ya no quiero ayudarte más. Ya no me quedan muchas fuerzas para intentar que te abras al mundo, ya no me quedan fuerzas para hacerte comprender que hay que compartir, que no puedes estar en tu mundo emocional callado, siempre callado, sin hablar. Odio que siempre des más a la gente que ni conoces que a la que realmente te quiere y tienes tan cerca, yo y más gente que no te entendemos. Me rindo, no voy a luchar más por ti. Te quiero un montón, pero me cansa darte tanto cariño y que estés siempre en tu "mundo de yupi" pensando en vete tú a saber qué cosas.
Así que quédate con tus cosas, quédate con tu egoísmo emocional, con los besos que no me diste en esos momentos que te los he pedido. Quédate con tus ganas de mi, con mi cara de tonta cuando te decía que no estoy bien, que necesito cariño, y mucho..... Y guarda bien todo el cariño que te he dado, no creo que lo vuelvas a tener jamás igual de nadie.