martes, 29 de noviembre de 2011

Pasión-Amor....


Mi deseo, el tuyo, mi sexo y el tuyo….
Se juntaron hace más de 48 horas, como tantas veces se viene juntando nuestro deseo desde hace ya más de cuatro años… Como tantas noches y tantos días perfectos que he vivido contigo. Tantos ratos ya que he pasado contigo, unos buenos y otros no tanto, pero a pesar de ello seguimos ahí, haciendo que “a veces” la vida sea maravillosa, aunque sólo sea a ratitos, aunque sólo sea a sorbos, sorbos que me bebo como tragos de amor que me inundan, que me llenan tanto que hacen que mi vida cobre sentido. Que me llenas tanto, mi amor, que me siento tan llena cuando te tengo que no sé qué más puedo pedir en esos momentos en que te percibo tanto que me muero de lo que siento cuando estamos muy adentro el uno del otro….
Es mirarte, es rozarte sólo un poco y ya llegar a una sensación casi orgásmica. Es pasión, es amor, es locura…. Es vivir un momento irrepetible cada vez que estoy contigo. Es tener que dar gracias a la vida por hacerme sentir algo así. Es difícil encontrar a alguien que nos haga sentir “eso”, y yo lo he encontrado en ti.
Es pasional, es como irreal el sentirte tanto, es como tocar las nubes y disfrutar del gozo que te da tocarlas tan suaves, tan dulces, tan blancas e inocentes.
Es morirme de gozo cuando te hago el amor, cuando tú me haces el amor. Es una sensación infinitamente grata, es tocar el cielo, es navegar por las estrellas. Es saborear el mejor manjar, gozar del mejor alimento, sentir la mejor de las sensaciones posibles. Es tenerte, es esperar a tenerte de nuevo. Es salvaje, es dulce, es tierno, es todo lo contrario a lo que pueda ser, es sinónimo del paraíso…. Es antónimo del infierno….
En definitiva, es sentirte, es quererte, es amarte y que me ames, que nos amemos tan “adentro”, es lo mejor de mi vida, es mi mayor placer, mi mayor deseo, mi dulce espera de volverte a tener, mi locura, mis ganas de quererte, mis ganas de amarte, mis ganas de darte todo lo bueno, de hacerte feliz, de subir al paraíso contigo. Es tan bonito que hasta pierdo el sentido, pierdo el norte, pierdo todo, pierdo todo menos a ti…
Te amo tanto que quiero esperar un poco para volverte a tener…. Sólo un poco, un poquito y ya estamos juntos otra vez....

Mi madurez....

Andando por las horas, por los días que llenan las semanas, las semanas que llenan los meses y los meses que llenan los años…. Esos años, esos que están pasando demasiado deprisa, demasiado veloces para poder agarrarlos bien y exprimirles el zumo. Esos que hace una década yo miraba a lo lejos y los veía como inalcanzables, como estrellas infinitas y misteriosas que abrían cada noche una pregunta en mi cama cuando no podía conciliar el sueño. Era entonces cuando me preguntaba cómo sería yo por estas épocas, por estos años….
Quien me iba a decir a mi que la vida de LOS MAYORES (con mayúsculas) era tan difícil, era tan así, como injusta. Que hay una cosa matemática, creo yo: a más edad, más problemas…. Y eso no me lo podrá negar nadie, no? El paso del tiempo es directamente proporcional a los problemas que te van apareciendo en la vida. Pero eso está bien, es ley de vida, quizás si no fuera así la vida sería un poco aburrida, no os parece?
También es verdad que todo se siente de distinta manera, las alegrías y las penas. Y sobretodo el amor, yo noto que he cambiado mucho en eso, ahora amo de otra manera, no tan caprichosa….. Elijo mucho más a la gente que quiero tener como amiga a mi lado, la valoro, y si alguien no me merece la pena la echo de mi vida.
También doy mucho más que antaño, me gusta dar, me gusta hacer feliz a la gente que me rodea y que quiero de verdad. Me siento feliz cuando veo que hago feliz a mis personitas queridas. Y en el amor, qué voy a contar? Estoy enamorada de un “rarito” al que cuido y mimo siempre, al que ayudo porque amo, al que doy todo lo bueno que tengo sin pensar ya en si lo merece o no, lo hago porque lo siento, porque siento amor de verdad, sólo porque quiero ver a esa persona feliz. Y ya no me pregunto si esa persona lo merece o no, lo hago y punto. Es como que en mi ya no hay nada de egoísmo, nada de nada….
Los años, el paso del tiempo, las cosas que me han sucedido…. Todo me ha hecho madurar bastante. Ahora sólo busco bienestar y paz, no tener movidas, o tener las menos posibles. Intento buscar el lado positivo de las cosas, siempre. Intento aprender de cosas que hago mal, y de cosas que hago bien. Analizo más, e intento ser más comunicativa con los demás y no decir quizás cosas de las que luego me pueda arrepentir. Eso sí, siempre siendo yo misma y no perdiendo mi personalidad jamás.
También he aprendido a “vivir el momento”, a disfrutar de los momentos mágicos que la vida me da a veces. Los disfruto como nadie, porque soy una sentimental hasta el infinito, y eso no lo voy a poder cambiar jamás: soy HIPERSENSIBLE….