miércoles, 27 de julio de 2011

Sonrisas...

Un perdedor que no se ríe de su sonrisa....



Un ganador siempre rie, y conquista por la sonrisa....

Yo sonrío, AUN A PESAR DE TODO: SIEMPRE SONRÍOOOO!!!!

Yo lo intento, y es más que siempre me sale a mi esa sonrisa...

:-)))))

Mi amoreeeee...



Perdí el eje de mi cuerpo por ti, perdí los estribos, perdí mi armamento.
Perdí los cimientos que ansié y logré construir, aún débiles, perdí todo eso por ti.
Porque cuando te nombro, porque cuando te veo, porque cuando estás, pierdo todo.
Porque cuando estás pierdo el sentido, porque si no estás es que el sentido no lo tengo.
Porque pregunto al “abismo” que me conteste: porqué te necesito tanto.
Porque no obtengo respuesta, porque no estoy viva si no te tengo, por eso quiero estar allí…
Es por ello y más, que quiero estar con los idiotas, quiero estar idiota para no pensar en ti.
Tengo casi “mis huesos” rotos, de tanto soportar el peso de tu ausencia, y la cabeza vacía de nada que no tenga que ver contigo.
Y que me digan que sí, que habrá más personas….. Yo quiero esa, yo quiero sentir la química que siento con tu piel, no quiero otra, no quiero ahora mismo ni pensar en rozar otra que no sea tu esencia, tu calor, tu sudor…
Yo deseo seguir estando dentro de ti, aunque sea de vez en cuando, esa es vitamina para mi cuerpo. Yo quiero seguir atada a esta locura que me une a ti, porque eso es el amor, el amor pasional, y no quiero otro. Yo quiero seguir estando loca porque tú entres en mi cuerpo, y me inundes como un soplo de locura que me llena. Yo no quiero que te vayas nunca de mi cuerpo, yo quiero seguir soñando con el infinito de placer que me da estar contigo. Yo quiero que me inundes con tu semen, que me protejas cuando me llenas, quiero estar llena de ti.
Y no puedo, no puedo seguir escribiendo porque estoy pensando en ti… y me descoloco…..

Madera, me huele a madera....




y me huele a madera, insistoooo....


Perdida entre tanto hielo del frío invierno pasado, entre la hojarasca que dejó el amarillento otoño, y entre el calor que hizo en Madrid en días de Junio y que ahora parece que ya no hace. Perdida estoy en estos años que parecen sacados de un armario de madera húmeda y rasgada.
Si tuviera que poner una imagen a los últimos años se me viene a la cabeza un armario que había en el pueblo, en casa de mi abuela, de madera y viejo… Una visión algo lúgubre, oscura, pero aún así algo que da morbo para ir a tocarlo…. Un armario que tenía un espejo y todo, en el que yo me miraba en mi adolescencia, estupendamente, viendo a ver cómo me quedaban aquellas minifaldas tan cortas para lucir mis piernas… Aquellos trapos con los que yo me vestía y me sentía la muñeca más preciosa de toda la “casa de muñecas”….
Lástima que el tiempo pase y la inocencia aquella la vayamos perdiendo, porque era tan dulce ser niña…. Era tan maravilloso ser feliz sólo con una bicicleta y un par de chuches!! Sólo con tener una gominola en la mano y cinco duros me sentía la mujercita más feliz del mundo. Con un vestido algo corto y mis piernas morenas me creía comer el mundo, jajaja, y vaya que me lo comía. Veía un parque lleno de césped y espacio para correr y me lo engullía todo.
Pero bien es sabido que el tiempo y el hacerse “mayor” es directamente proporcional a los problemas que uno va teniendo, eso es más cierto que nada. Y con el tiempo así ha ido siendo, pero además acrecentado.
He pasado años buenos, años algo mejores que buenos, y otros algo peores. Pero es que los de ahora no me gustan nada. Y aunque no quiero hacerme más mayor, diría yo que estoy deseando que pase el tiempo a ver si algo cambia… Es contradictorio, sí. Yo, la eterna “coqueta”, la que no quiere crecer ni que pase el tiempo por no tener arrugas ni el cuerpo ni el culo caído… La eterna niña coqueta al máximo!!!!